jueves, octubre 26, 2017

El estrés afectó la reproducción del los últimos titanosaurios de Europa



Un estudio publicado hoy en la revista Scientific Reports por investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) revela que la competencia entre especies habría sido la causa de los huevos de dinosaurio patológicos de hace 70 millones de años que se han recuperado en varios yacimientos del suroeste de Europa. El estrés sufrido por la población de titanosaurios habría provocado que las hembras retuviesen los huevos durante más tiempo de lo normal, provocando alteraciones en el proceso de formación de la cáscara.

Los huevos patológicos de dinosaurios titanosaurios hallados en Europa son un misterio que ha intrigado a los paleontólogos desde que se describieron en los años 70 del siglo pasado. La principal característica de estos huevos anormales es que presentan una cáscara  multilaminada, con varios estratos de capas superpuestas. Esta malformación está estrechamente relacionada con el fenómeno de la distocia, que conlleva la retención de los huevos en el oviducto de la hembra durante un periodo de tiempo anormalmente largo.

"La distocia se produce a consecuencia de alteraciones químicas ligadas al ciclo reproductivo cuando las condiciones ambientales, sean climáticas o ecológicas, no son óptimas para realizar la puesta", explica Albert G. Sellès, investigador del Grupo de Faunas del Mesozoico del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) que lidera el estudio. Conjuntamente con otros investigadores del ICP vinculados al Museu de la Conca Dellà (en Isona, Lleida), Sellès ha identificado una clara correlación entre la presencia de estos huevos patológicos y un intenso fenómeno de reemplazo faunístico que tuvo lugar en Europa a finales del Cretácico.

Durante millones de años, los titanosaurios fueron el grupo de dinosaurios más abundante y diverso de Europa, hasta la llegada de los hadrosaurios hace unos 70 millones de años. Estas faunas, junto con otras especies de titanosaurios, irrumpieron con fuerza en un periodo relativamente corto dentro de las comunidades faunísticas de finales del período Cretácico. "Ante una perturbación de tal magnitud, sabemos que el incremento en la competitividad entre especies por los recursos naturales produce una serie de alteraciones en las comunidades ecológicas, entre ellas un aumento del estrés de las faunas", explica Albert G. Sellès. "Este estrés se puede expresar de muchas formas y una de ellas la alteración de los ciclos reproductivos", concluye el investigador.




Los huevos patológicos se han localizado en un intervalo temporal muy concreto, lo que indicaría que su presencia estaría relacionada con un fenómeno muy particular y puntual. Del mismo modo que una gallina deja de poner huevos en situaciones de estrés, las enormes se hembras de titanosaurio habrían retenido los huevos en los oviductos más tiempo del habitual y esta situación habría quedado reflejada en la estructura de la cáscara. Los investigadores han descartado otras hipótesis como que la anomalía fuese producto de un cambio climático o de un cambio en los hábitos alimentarios de los dinosaurios.

El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, del grupo Nature, ha analizado 450 muestras de huevos patológicos del oogénero Megaloolithus, que se asocia al grupo de los titanosaurios, dinosaurios herbívoros de largos cuellos y colas. Estos huevos se recuperaron en distintos yacimientos del suroeste de Europa entre los que se incluyen el de Els Nerets, en Coll de Nargó (Alt Urgell, Lleida). Esta zona contiene algunos de los mejores yacimientos del mundo de huevos y nidos de dinosaurio.


Artículo original:
Sellés, A., Vila, B., Galobart, A. (2017). Evidence of reproductive stress in titanosaurian sauropods triggered by an increase in ecological competition. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-017-14255-6



miércoles, octubre 18, 2017

El cuaderno de viajes de Lucas Mallada

  Hoy hace 176 años que nació el  geólogo Lucas Mallada (1841-1921). Y con tal motivo queremos presentaros el Cuaderno de viajes que su bisnieta, Aurora Rodríguez Villa, donó al IGME el pasado 19 de junio.

El texto se ha digitalizado y está disponible para su consulta en el registro del catálogo de la Biblioteca del IGME. El manuscrito original, incorporado a nuestro fondo, se guardará en el ignífugo para protegerlo, pues al tener la mayoría del texto a lápiz, se está empezando a borrar.

En esta url podréis descargar el documento:http://i10331uk.eos-intl.eu/I10331UK/OPAC/Details/Record.aspx?BibCode=42672761

En el cuaderno, Mallada relata los viajes que realizó entre 1914 y 1920, muchos de ellos, con su sobrina Francisca Mosene Mallada.Incluye anotaciones tan variopintas como horarios de transportes, cambios de monedas cuando sale de España, impresiones de las ciudades que visita, opiniones de los viajes, hoteles y pensiones en los que se aloja, gastos que se producen en esos viajes (tintorería, comidas, hoteles…), climatología, estado de salud propio, dinero que deja en Madrid para los gastos de la casa antes de iniciar sus viajes…

Podemos destacar algunas anotaciones, como la del 1 de agosto de 1914, mientras está en Lyon (Francia) que relata el pánico que hay en ese país. ¿Por qué? Porque el 28 de julio acababa de comenzar la Gran Guerra, la I Guerra Mundial. También podemos encontrar comentarios como el del 4 de agosto de 1915 (“Salida del indecente Tiermas”) o la del 24 de agosto del mismo año sobre el Balneario de Santa Elena (“Una ventana con los cristales con pegotes de yeso…”).

Sus preocupaciones sobre el dinero pueden verse en lo que apunta el 16 de septiembre de 1917 al volver a Madrid tras pasar por el balneario de Alhama de Aragón: “El caprichito tonto de Alhama nos costó 440-270= 170 pesetas”.

Y en cuestiones climatológicas, podemos resaltar el apunte del 27 de mayo de 1916, al volver a Madrid “con tiempo infernalmente frío y lluvioso”. Sólo los viajes de 1914 tienen referencia a su vida como experto en Ciencias de la Tierra, y sólo la etapa de León es un cuaderno de campo geológico, donde incluye sus únicos dibujos del terreno en este documento.

Ya en las anotaciones de los últimos 3 años empiezan a aparecer cuestiones relacionadas con su herencia y propiedades. Al final del cuaderno hay un recorte de un chiste aparecido en prensa, guardado por Mallada en el Cuaderno, y que se ha insertado en el digitalizado del documento. Como bibliografía os recomendamos la consulta de la obra de Antonio Calvo Roy, “Lucas Mallada (1841-1921): un geólogo preocupado por España”, publicada en Zaragoza en 2005.

No queremos despedirnos sin llamar la atención a su última anotación, del 13 de agosto de 1920, premonitoria: “Llegué a Madrid aburrido y derrotado del peor viaje de los muchísimos que hice en mi vida. Adiós Huesca! Adiós Aragón!”

El 7 de febrero de 1921 nos dejaría para siempre.
 

viernes, octubre 06, 2017

XI edición del Seminario del Geoparque del Sobrarbe




Te presentamos el programa que ha preparado el Geoparque para la XI edición del Seminario del Geoparque que se celebrará del 20 al 22 de octubre de 2017, y que está dedicado a “Pirineos Monte Perdido. Un Sitio Patrimonio Mundial”. Pirineos-Monte Perdido es un bien de Patrimonio Mundial transfronterizo y declarado por una doble motivación natural y cultural. Con motivo de su vigésimo aniversario, le dedicamos la XI edición de nuestro seminario y trataremos de reflejar en él esa diversidad que este privilegiado espacio reúne. Ponencias, salidas de campo, presentación de un documental..., y todo ello acompañado de grandes conocedores del Bien en toda su diversidad natural y cultural: geología, historia, botánica... que nos ayudarán a conocer más y tener una visión más amplia y plural de este espacio. 


Como siempre encontrarás toda la información en la web www.geoparquepirineos.com y para cualquier consulta en geoparque@geoparquepirineos.com y en el tfno. 974 518025. Te recordamos que es obligatoria la inscripción a las diferentes actividades a través del formulario que encontrarás en la web. Inscripción gratuita y plazas limitadas. 

Esta actividad se enmarca en el proyecto de cooperación transfronteriza "Pirineos-Monte Perdido, Patrimonio Mundial 2 (PMPPM2)" aprobado en el programa europeo Interreg V-A España-Francia-Andorra de POCTEFA 2014-2020 que tiene como objetivo la valorización turística, medioambiental y cultural del bien "Pirineos- Monte-Perdido". Está financiada por la Comarca de Sobrarbe, el Departamento de Hautes Pyrénées y el 65 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El objetivo del POCTEFA es reforzar la integración económica y social de la zona fronteriza España-Francia-Andorra. Su ayuda se concentra en el desarrollo de actividades económicas, sociales y medioambientales transfronterizas a través de estrategias conjuntas a favor del desarrollo territorial sostenible. Esperamos que sea de tu interés y estaremos encantados de poder contar con tu asistencia. Te agradecemos de antemano la difusión que puedas hacer de esta iniciativa, recibe un cordial saludo

lunes, septiembre 25, 2017

Primera descripción del esqueleto de la rana pirenaica (Rana pyrenaica) y su adaptación a los torrentes de alta montaña



La rana pirenaica Rana pyrenaica Serra-Cobo, 1993, incluida como especie en peligro de extinción en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN en 2007, es una rana de tamaño pequeño a mediano. De hecho, es la rana parda más pequeña, perteneciente al grupo Rana temporaria (género y subgénero Rana, sensu stricto) con adultos que alcanzan un tamaño máximo de 5,5 cm.

Rana pyrenaica es endémica de la cordillera de los Pirineos, donde se encuentra generalmente en arroyos de montaña con aguas frías y bien oxigenadas de corriente rápida, especialmente durante el deshielo a finales de la primavera. Rana pyrenaica vive en altitudes entre 780 y 2100 m, siendo más abundante entre 1200 y 1800 m. Su distribución se limita principalmente a las partes central y occidental de las laderas meridionales de los Pirineos (Aragón y Navarra), desde el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido al este, hasta la zona de Irati en el oeste. Algunas poblaciones se han encontrado a 780 m de altitud en el área forestal de Irati, donde también entra en territorio francés a lo largo de pequeños barrancos pertenecientes a la cuenca del Ebro.

A pesar de que la especie había sido descrita en 1993, su esqueleto nunca había sido estudiado. La reciente publicación de Blain & Arribas representa así la primera descripción de la osteología de esta pequeña rana. Su estatus específico es respaldado osteológicamente por algunas diferencias. Comparado con otras ranas pardas ibéricas, muestra un mosaico de caracteres que son difíciles de interpretar. Sin embargo, según los estudios filogenéticos, R. pyrenaica parece haber heredado su robusta morfología esquelética y varios rasgos morfológicos de un antepasado común con la rana bermeja Rana temporaria (Linnaeus, 1758) (probablemente también más terrestre), y haberse adaptado a una vida más acuática, mostrando algunas convergencias con la también acuática rana patilarga Rana iberica Boulenger, 1879. De este mosaico de caracteres, el esfenetmoideo, el frontoparietal, el ilion y en menor grado el maxilar, la escápula y el fémur se muestran conservadores y denotan su posición filogenética. Además de aumentar el conocimiento sobre R. pyrenaica, este estudio también tiene como objetivo facilitar el diagnóstico correcto de la especie en asociaciones fósiles y su identificación osteológica como presa de otros vertebrados en estudios tróficos.

Adaptación a una vida más acuática

Las ranas pardas tienen varios modos de vida: algunas, como R. temporaria y R. dalmatina (la rana ágil), son muy terrestres y sólo entran en aguas tranquilas para su reproducción. Estas especies terrestres están adaptadas para desplazarse en tierra saltando en lugar de nadar. Curiosamente, éstas son las tres especies (R. temporaria, R. dalmatina y R. arvalis – la rana campestre-) más extendidas en Europa central. Otras, como R. iberica, están vinculadas a las aguas corrientes de las zonas montañosas, pero aún tienen un amplio rango altitudinal, ya que son capaces de vivir desde el nivel del mar en el noroeste de España hasta los lagos glaciales, tanto en corrientes como en aguas tranquilas, aunque siempre en aguas limpias y bien oxigenadas. En el caso de R. pyrenaica, vive sólo en la orilla de las aguas corrientes, y su comportamiento de escape consiste en saltos largos (frecuentemente solo uno) para zambullirse en el agua y luego nadar. Este modo de vida implica nadar en aguas de fuerte corriente, encajando en estrechas grietas y anclándose entre piedras para evitar ser arrastrada por la corriente. Estas son las fuerzas que deben constreñir su morfología. Ecológicamente, estas dos ranas son similares a otras ranas pardas de hábitat torrentícola que habitan las penínsulas del sur de Europa (como R. italica y R. graeca).

En especies acuáticas como R. pyrenaica y R. iberica, las patas son más largas que en especies más terrestres como R. temporaria y R. arvalis. Las especies terrestres se mueven por el suelo con saltos moderados pero continuos. Tanto las patas traseras como las patas delanteras deben ser robustas (las patas delanteras y el cinturón escapular para soportar el impacto del aterrizaje y las patas traseras para saltar repetidamente). Sus fémures, tibiofibulas y pies son más cortos y robustos. Además, la cintura escapular puede variar: en las especies más terrestres son más robustas (para absorber el impacto con el suelo después de cada salto) que en las acuáticas (generalmente menos robustas). Las especies acuáticas (R. pyrenaica y R. iberica) tienen patas largas y, consecuentemente, fémures, tibiofibulas y pies largos. Basan su comportamiento de escape en un (a menudo único) salto de longitud en el agua, y nadar para ocultarse. En estas especies acuáticas el objetivo es la posesión de largas patas para saltar lo más lejos posible en caso de necesidad. La especie terrestre R. dalmatina también se escapa teóricamente por medio de saltos largos y también tiene patas largas similares a las especies acuáticas, pero a la vez necesita una cintura pectoral más o menos robusta para el impacto del aterrizaje. Esta especie puede tener una morfología más “primitiva” o bien tratarse de un mosaico entre las de los dos tipos de estilo de vida.

A medida que estos estilos de vida limitan y constriñen sus morfologías, las comparaciones de huesos por separado en algunos casos reúnen especies que no son las más estrechamente relacionadas sino que comparten un modo de vida similar (como con R. iberica y R. pyrenaica), en lugar de reflejar las verdaderas relaciones filogenéticas (las cuales estarían entre R. pyrenaica y R. temporaria según el estudio del ADN). Así, podemos inferir que los caracteres estrictamente compartidos con R. iberica (el taxón hermano del clado que incluye R. pyrenaica y R. temporaria según estudios moleculares) reflejan principalmente una similitud ecológica (homoplasia), posiblemente debido a su modo de vida compartido (ribereño y reófilo versus terrestre), es decir, están relacionados con la adaptación del antepasado común de R. temporaria + R. pyrenaica a la vida acuática en torrentes de montaña.

Estos caracteres compartidos son los delgados huesos nasales, la forma más alargada del frontoparietal, la articulación del atlas (muy estrechamente relacionada y probablemente limitada por la mecánica, en la que R. pyrenaica es similar a las otras especies torrentícolas y reófilas como R. iberica y claramente diferentes de R. temporaria y R. dalmatina); la cresta interna y el borde anterior de la escápula (mucho mayor en R. pyrenaica y R. iberica que en R. temporaria y R. dalmatina); y la longitud del tercer dedo (más corto en R. pyrenaica y R. iberica que en las más terrestres R. temporaria y R. dalmatina).

Retención de caracteres terrestres primitivos

Otra cuestión de interés en este contexto se refiere a los caracteres supuestamente heredados por R. pyrenaica de su antepasado común con R. temporaria, que no habrían sido afectados por su adaptación a una vida más acuática. La morfología esquelética general robusta de R. pyrenaica (a pesar de su pequeño tamaño) apoya su estrecha relación filogenética con R. temporaria. Del mismo modo, otros caracteres parecen refrendar la filogenia conocida y muestran mayor similitud entre R. pyrenaica y R. temporaria, tales como las proporciones del cráneo, la morfología general del maxilar y el esfenetmoideo, el grado de fusión entre los frontoparietales, tal vez también la robustez de la escápula (comparada con los especímenes no ibéricos de R. temporaria) y del fémur (la extremidad proximal más robusta en R. pyrenaica y R. temporaria que en R. dalmatina y R. iberica), y finalmente la baja cresta dorsal sobre el ilion, que deja al tubérculo superior en el punto más alto de toda la cresta dorsal de forma similar a lo observado en los especímenes del norte de Europa de Rana temporaria temporaria pero no en Rana temporaria parvipalmata.

Este último carácter osteológico es muy interesante, debido al hecho que en el registro fósil y sub-fósil de los anuros (ranas y sapos), el ilion esta considerado comúnmente como el mejor elemento diagnostico sobre el cual basar una identificación cuando los huesos aislados son todo lo que queda disponible. Aproximadamente el 40% de las designaciones de especies de anuros extintos se basan en material desarticulado con el ilion como holotipo. Así, el desarrollo similar de la cresta ilíaca en R. pyrenaica y R. temporaria, uno de los mejores caracteres diagnósticos entre las ranas pardas, es concordante con las inferencias filogenéticas.


Blain H.-A. & Arribas O. (2017). A description of the skeletal morphology of Rana pyrenaica (Anura: Ranidae), with comments on functional morphology, ecological adaptation and relationships with other Iberian ranids. Zootaxa, 4319 (3): 510-530.

martes, septiembre 19, 2017

El aragosaurero J.I Canudo participa en la descripción de una nueva tortuga fósil de la Patagonia de hace 90 millones de años


En un trabajo publicado en el último número de la revista Acta Paleontologica Polonica se ha descrito una nueva tortuga fósil llamada Rionegrochelys caldieroi recuperada en rocas  de hace 90 millones de años del norte de la Patagonia argentina.La tortuga fue descubierta en 2005 por un equipo de paleontólogos y geólogos argentinos y españoles encabezado por Leonardo Salgado (Conicet, Universidad de Río Negro) y José Ignacio Canudo (Aragosaurus-IUCA, Universidad de Zaragoza). La publicación ha sido liderada por el experto en tortugas fósiles  Marcelo de la Fuente.

Rionegrochelys caldieroi
es una tortuga relativamente grande, de la que se recupero el caparazón completo de casi 45 cm de longitud. Se caracteriza por una ornamentación compleja de las placas que forman el caparazón que no se había reconocido en otras tortugas. Rionegrochelys es una pleurodira, un tipo de tortugas típicas de los continentes del hemisferio sur que se caracterizan por doblar la cabeza de manera horizontal al esconderla dentro del caparazón, por eso se las llama a veces tortugas-serpiente. 


Pertenece a un grupo de pleurodiras extinguido y que convivio con los dinosaurios del final del Cretácico en Sudamérica. El estudio de su morfología y de la paleohistología (estudio de las celulas fosilizadas) ha permitido reconocer que tendría cierto parecido a Pelomedus subrufa, una tortuga actual terrestre, pero con algunos hábitos acuáticos. De esta manera se interpreta que Rionegrochelys se desplazaría por tierra firme, cerca de lugares con agua permanente, donde sería capaz de nadar y pasar un cierto tiempo. 

La campaña de excavación hispano-argentina se realizo en el marco del proyecto de la conexión paleobiogeográfica de Iberia y la Patagonia en el Cretácico financiada en esta actuación por el Endemas, la Universidad de Zaragoza, y la empresa Repsol-YPF. La publicación está encabezada por Marcelo de la Fuente del Conicet, participando un amplio equipo argentino-español del Conicet, IUCA, Universidad de Río Negro y la Universidad de Zaragoza. 


El ejemplar se encuentra depositado en el Museo provincial de Cipolletti “Carlos Ameghino” (Argentina).  La tortuga fue nombrada como Rionegrochelys caldieroi, en homenaje al Victorino “beto” Caldiero, miembro del Endemas e impulsor de los estudios de desarrollo sobre la margen sur de Cipolletti.  La tortuga fue hallada en un punto de El Anfiteatro que el geólogo Raúl Bollati bautizó “Parrita” (así fue nonbrado en el artículo), en homenaje al programa de Lu19 de Miguel Ángel Parra “Aquellos locos recuerdos”, muy escuchado durante las campañas.

La referencia completa del artículo es: De la Fuente, M., Maniel, I., Jannello, J.M., Sterli, J., Garrido, A.C., Garcia, R.A., Salgado, L., Canudo, J.I., Bollatti, R. 2017. Unusual shell anatomy and osteohistology in a new Cretaceous panchelid turtle from northwestern Patagonia (Argentina). Acta Paleontologica Polonica, 62(3), 585-601.

lunes, septiembre 11, 2017

XIII Jornadas aragonesas de Paleontología

 Este año se van a celebrar las XIII Jornadas aragonesas de Paleontología con el título "Nuevos hallazgos paleontológicos en Aragón". El lugar será Ricla (Zaragoza) del 10 al 12 de Noviembre.

El formato de las jornadas será similar al de otras jornadas, con una serie de charlas divulgativas, una salida de campo al Mesozoico de Josa (Teruel), una exposición sobre Crustáceos fósiles. Además se hará un homenaje a José Luis Sanz, profesor de paleontología de la Universidad Autónomo de Madrid y que es uno de los padres del estudio de los dinosaurios en España.  Sobre todo hay que recordarle porque fue el investigador principal en la descripción de Aragosaurus, el primer dinosaurio descrito en España.

 Os adjuntamos el programa completo, con las interesantes charlas. Habrá un poco de todo, pero os queremos destacar la presencia de los aragosaureros que contaramos nuestras últimas novedades en el Mesozoico, en el Terciario y el Cuaternario. Vamos un poco de todo.
Animar a los que habéis ido en otras jornadas, y a los que por primera vez se quieren acercar al mundo de la paleontología. Es un oportunidad magnífica de aprender y conocer paleontológos españoles de primer orden en un ambiente amable y agradable como el que se da en Ricla.

martes, agosto 29, 2017

Descrito un nuevo cangrejo de hace 37 millones de años dedicado a Huesca



De nuevo, los afloramientos del área del Pirineo Central de la provincia de Huesca, pertenecientes al (Eoceno Superior) o sea, hace unos 37 millones de años aproximadamente, nos sorprende con un nuevo género y una nueva especie de crustáceo. El nuevo taxón ha sido descrito descrito con el nombre de  Eoacantholobulus oscensis por los investigadores Alex Ossó y José Luis Domínguez en la prestigiosa revista  Journal of Crustacean Biology, especializada en crustáceos. El holotipo y el material tipo de este nuevo taxón han sido depositados en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza.

Con esta nueva especie se pone en evidencia una vez más la gran diversidad de cangrejos (decápodos braquiuros) del Eoceno del Pirineo aragonés. También cabe resaltar que este taxón es el primer registro de la familia Panopeidae en el Eoceno de la Península Ibérica. La interpretación paleoambiental que se hace de estos niveles y que será el objetivo de futuros estudios, pone de manifiesto que su hábitat era muy similar al de las especies actuales pertenecientes a la misma familia y que habitan los mares actuales.

De especial interés supone el que esta nueva especie pertenece a una asociación carcinológica del Pirineo central con un número importante de taxones, los cuales, tal y como ya fue sugerido en estudios previos, presentan una clara afinidad otros braquiuros pertenecientes a otras cuencas eocénicas. A este respecto cabe resaltar la gran afinidad con las faunas de la porción más occidental del Tetis (zona del sur de Europa) y también, aunque en menor proporción, con la zona del Atlántico situada en el sur de las islas británicas. Esta relación parece sugerir una migración entre la cuenca del antiguo Tetis al Golfo de Vizcaya a través de la cuenca surpirenaica durante gran parte del Eoceno.

Por otro lado cabe destacar la preservación excepcional de los ejemplares ha permitido la descripción en detalle y una precisa clasificación. Los ejemplares estudiados en este trabajo tienen muy bien conservada la cutícula, y además el holotipo también conserva gran parte de sus características ventrales, las cuales son imprescindibles para la correcta clasificación de cualquier braquiuro.

Quizá también puede llamar la atención la técnica (blanqueado con cloruro de amonio) que se ha usado para hacer las fotografías que se han publicado, a este respecto hay que agradecer la buena disposición y profesionalidad de la persona que desempeña esta tarea en la Universidad de Zaragoza.

La escala de las fotos, la A es 10mm y la B es 5 mm

El estudio se ha publicado en Journal of Crustacean Biology bajo el título:
 À. Ossó & J.L. Domínguez, A new genus and new species of decapod crustacean (Decapoda: Brachyura: Panopeidae) from the early Priabonian (Late Eocene) of the central Pyrenees of Huesca (Aragón, Spain), with remarks on its habitat and ecology.

https://academic.oup.com/jcb/article-abstract/doi/10.1093/jcbiol/rux072/4085583/A-new-genus-and-new-species-of-decapod-crustacean?redirectedFrom=fulltext

domingo, agosto 20, 2017

Nueva técnica para datar huesos de pequeños vertebrados

Los tejidos duros (p.ej. hueso, dientes, astas y marfil) recuperados en el registro fósil tienen un tremendo potencial informativo, relevante para disciplinas como la arqueología, la paleontología, la paleoecología y la historia del arte y la tecnología. Puesto que estos fósiles de vertebrados pueden identificarse a nivel de especie y datarse, resultan claves para establecer cronologías arqueológicas, reconstrucciones paleoambientales y procesos histórico-biogeográficos de los últimos 50,000 años. 

El comienzo del uso de la espectrometría de masas con aceleradores (AMS, del inglés Accelerator Mass Spectrometry) hace unos años fue un gran avance en el conocimiento de la edad de los yacimientos arqueológicos, pero las dataciones rutinarias con AMS necesitan de 60 a 200 mg de hueso, cantidad que excede de largo el volumen de hueso de muchos pequeños vertebrados (mamíferos, anfibios, reptiles, etc.) o de ciertos restos especialmente valiosos (p.ej. huesos de homínidos o artefactos de hueso trabajado).

En un artículo en el que ha participado nuestro Aragosaurero Juan Rofes (MNHN, París), se presentan los primeras dataciones radiocarbónicas obtenidas para cantidades ínfimas de hueso (3-60 mg), usando un “MIni CArbon DAting System” (MICADAS). Este artículo, liderado por Sophie Cersoy (MNHN, París), acaba de ser publicado en la prestigiosa revista multidisciplinaria Scientific Reports, del grupo Nature. 


El protocolo optimizado que se presenta permite extraer colágeno suficiente para recuperar entre 0.2 y 1.0 mg de carbón. La técnica fue probada en muestras de edad conocida, con dataciones de hasta 40,000 años BP, y los resultados fueron positivos, demostrando su efectividad. Posteriormente, el método fue aplicado a huesos aislados de pequeños mamíferos provenientes de dos yacimientos arqueológicos franceses: Bourges (Edad del Hierro) y Peyrazet (Magdaleniense superior). Las edades obtenidas son coherentes con la estratigrafía y con dataciones radiocarbónicos obtenidas por otros métodos. En la figura se presenta la calibración y modelos Bayesianos de las tres dataciones de pequeños mamíferos de Bourges.


Estos resultados abren el camino para la datación rutinaria de huesos diminutos y/o de gran valor patrimonial.


Cita completa: Cersoy, S., Zazzo, A., Rofes, J., Tresset, A., Zirah, S., Gauthier, C., Kaltnecker, E., Thil, F., Tisnerat-Laborde, N., 2017. Radiocarbon dating minute amounts of bone (3-60 mg) with ECHoMICADAS. Scientific Reports (NPG) 7, DOI: 10.1038/s41598-017-07645-3


Link: https://www.nature.com/articles/s41598-017-07645-3https://www.nature.com/articles/s41598-017-07645-3